Memoria
Arraial: campamento militar. Establecerse, quedarse nun lugar.
El castro de Arraial, en un núcleo tan singular como el de San Bartolomé (Tui), da lugar a un topónimo que dota de identidad y carácter al lugar.
En este caso se trata de un cambio de uso de un inmueble: de vivienda unifamiliar a restaurante, el conocido como «Arrayal 39». La edificación ya había sido rehabilitada años atrás por la propiedad. Contaba con un programa característico donde la cocina, y el fuego en concreto, era el centro de la casa y en torno a la que se organizaban las demás dependencias. Se trataba de una vivienda íntima y privada que tenía una vinculación muy estrecha con el jardín trasero, en el que se desarrollaban las labores cotidianas de una familia.
Con la actividad pretendida por la propiedad, y tras sucesivas reuniones de trabajo, donde escuchamos las necesidades de nuestros clientes, se ha transformado en un uso público. Un establecimiento que además de tener que adaptarse a una normativa técnica ha tenido que transformar los espacios para, aún siendo de uso público, mantener el carácter íntimo y familiar con que contaba la casa. No sólo se ha trabajado en esta, el jardín con sus alpendres y vegetación existentes, han sido un elemento más a la hora de proyectar. Se han diseñado los espacios exteriores: distintos pavimentos duros, blandos, mobiliario, iluminación, accesos, colores, olores y demás mecanismos como el escenario o telón de fondo de los diferentes eventos que allí se celebran a lo largo del año, consiguiendo un ambiente agradable y sencillo para el disfrute de sus clientes en cada una de las cuatro estaciones del año.